Luis Cabezudo

Protestaba porque era artista y este es el trabajo. No caer bien siendo sincero y honesto. Hablaba de política y de injusticia y yo vivo en un cable de equilibrios que no sé defender. Hay tantas cosas que no sé que lo he llamado patrones erráticos, caligrafía de las figuras.

Muerte de un pintor

2022

Alguna vez pasamos juntos algún tiempo. Desde hace tantos años que nos conocimos y fue por mi perversión que coincidimos y luego vivíamos cerca. 

Yo iba a misa con la familia y él subía de la Ciudad Universitaria. Dos vidas sin más conexión que la proximidad física. Tan lejos en nuestras ideas y costumbres -hábitos- pero tan cercano por su gentileza y su arte en la sonrisa. 

Protestaba porque era artista y este es el trabajo. No caer bien siendo sincero y honesto. Hablaba de política y de injusticia y yo vivo en un cable de equilibrios que no sé defender. Hay tantas cosas que no sé que lo he llamado patrones erráticos, caligrafía de las figuras.

Él tuvo una escuela y una academia y estudios y trabajó cada día. Era un magnífico pintor, lleno de cuadernos con sus apuntes preciosos. De hecho me gustaron siempre sus cuadernos tan cuidados que expuso en tantas ocasiones. Creo que me retrató siendo muy joven y me hablaba de sus atardeceres desde el estudio, cada día. 

Conozco pintores y artistas y el éxito pasaba por delante de su puerta pero su voz y su temperamento fueron claros en su autonomía. Ese éxito de galerías con floreros. Estar junto al Palacio de Liria con sus cuadernos expuestos. 

Mi relación no pasó de ser clara, con respeto y siento que si él no quiso fue por mis prejuicios de una educación Cristiana. 

Se fue como decidió irse: La Muerte Digna. 

Luchó por sus ideales y sus estudios.

Recuerdo a su padre en su casa. Una vida paralela com esa película de este señor que habla de madres. 

Amigos comunes con los que compartimos paseos y yo escuchaba atento a toda esa armonía de pensamiento crítico que me tocaba cerca y que aún no sé afrontar.

Tanta gente que pasa y no despierto.

Ayer celebré que su decisión -ayudado por otro artista amigo- fuera un hecho. La Muerte Digna.

Se queda un recuerdo y una colección de Arte entera seguro que muy bien repartida.

Mi retrato nunca tuve la ocasión de recogerlo en su estudio. La vida no nos permite acumular más que lo que cabe en una caja de cerillas para prenderle fuego cuando no respiras. 

Yo estoy viendo como se escapa cada silencio en vida como una prisión autoimpuesta, por una responsabilidad de cada mal acto; y por no querer la idea de la culpa por cada trastada que hago; y cada deuda impagada en este contrato dictado por la norma; y una obligación severa de torturar al otro que es más o es otro sin más. 

La muerte de un artista pintor me deja un armario lleno de cosas que no quiero. De afán de cambiar. De recuerdos de silencios con personas venerables -no eran dioses ,ni famosos- en calles y lugares por casualidad y por la proximidad de nuestras vidas.

Y son tantos y mi cabeza se olvida. Pero ese armario que me deja Enrique en su Muerte Digna, está hoy en mis sueños y en este absurdo escrito.

La muerte de un pintor revuelve todo lo que sientes por la vida.

Su lucha cada vez que le veía. Su sonrisa y su trabajo, ese arañazo profundo en la cara que es no hablar ni calentarse contra un todo convencional. Mi tontería de hablar o escribir sobre cosas que ni sé.

Se remueve el mar y en este día el frío de una primavera buena y triste y llena de todo como siempre es la vida. Lo malo y lo peor que somos en cada momento por tener la razón e imponer la de uno a la fuerza. 

No veo los dramas que me cuentan.

Leo libros. 

Pierdo mi tiempo porque es mío.

No hablo claro y lo siento, tengo que leer más para decirlo.

Gracias señor pintor que por lo que he tenido, has sonreído. Me has dibujado. Te ha ayudado otro artista. Seguro que su carga es mayor.

Mi alegría por saberte vencedor en una batalla perdida. Gracias a la doctora que te sedó. A mi amigo artista que te visitó cada día, durante esa agonía que es la enfermedad y la vida sin fuerzas para pintar.

Arte Es Trabajo.

Yo Creo En Los Artistas.